ojos de la vagabunda

vaga #1/29 hoteles "c"

IMG_2953 (1).jpeg

PARTE XXIX

 
IMG_2669 (1).jpeg

kayosan, Japón, enero 2018

 

Tuve que releer -vaga # 1 hotels "a y b" - ya que pasó el tiempo y me estoy olvidando de lo que escribo ... posiblemente también a los lectores, porque la historia sigue y recomiendo volver a leer. También copio una parte de la introducción de -vaga # 1 hoteles "a" -:“Escribir sobre hoteles es un tema que nunca se me habría ocurrido, pero ha pasado a ser parte de mi diario vivir y con el pasar del tiempo ha sido de gran relevancia, se han ido sumando anécdotas tras anécdotas, casi sin darme cuenta. Las hay divertidas, curiosas, insólitas y obviamente las hay malas. Después de tanto deambular uno empieza a desarrollar sensibilidades, agudezas, requerimientos, en fin aprendizaje, finalmente menos torpe. Que tema más entretenido para mí y de compartir. Hotel, resort, guesthouse, hotel boutique, tea house, family stay, hostel, “hutch” (choza)  y otras que no merecen nombre como el de la primera noche a mi llegada a Vietnam. Con el correr de los meses uno va aprendiendo a distinguir las definiciones de rangos y servicios esperados de cada uno. Yo llamo a todas “mis casas...”, muchas casas,cambio de casa a cada rato. Como siempre hablándome sola, me digo .. .cuando vuelva a “casa”  voy a enviar el mail, salgo de la  “casa”  en 1 hora más,  ¡¡  por la cresta se me quedaron los anteojos en la casa !! y así…… Algunas en que sólo necesitas depositar los huesos y otras que quiero arrancar al momento de poner una pata en ellas y no siempre existe la alternativa de una segunda opción y sí, pasan a ser memorables no por lo fantástico sino por exactamente lo opuesto”.pasan a ser memorables no por lo fantástico sino por exactamente lo opuesto”.pasan a ser memorables no por lo fantástico sino por exactamente lo opuesto”.

He desarrollado con el tiempo una vasta experiencia y he llegado a muchas “consideraciones” como éstas ya nombradas y explicadas.  “Minimarket“, abierto 24 horas al lado de la casa, “Cortinas“ abrir los ojos y ver fealdad , “ Enchufes” si hay uno y en una altura inútil es absolutamente un tema crucial, “Ampolletas”, si hay una no me sirve para leer y encontrar los interruptores de noche es un juego al azar, “Balcón” para secar ropa, “ Almohadas“ cómodas y “Vistas” las que a veces se paga muy caro por ellas. Ahora termino con mis “consideraciones” aunque cada una tiene ponderaciones diferentes para darle sus soles cómo puntuación.

“Los veladores“. Veladores es lo primero que busco en la pieza al tomar una, de ahí uno se ordena. Son importantes donde poner el teléfono, baterías, libros, anteojos, puchos, encendedor, vaso, reloj, cepillo, el agua, la cajita esencial de remedios, mi lamparita que llevo conmigo, etc… si no hay es en el suelo, pero es incómodo por más tres días y fácil en la noche sin luz bajar de la cama para ir al baño y dar vuelta el agua, mojas tu libro y otros cuantos accidentes te van pasando. En la parte de la cama que me sobra ya está el pc, la mochila y ropa, toallas y es un desastre en la mañana porque lo pateo todo al dormir. Las sillas son excelente solución y hacen su trabajo, pero a veces no hay ni silla. El velador más espectacular fue en kuching, Indonesia con Peter, un velador que controlaba la tele, el aire acondicionado, las luces hasta las del baño.

veladores; el super tecnológico, mis necesidades de velador (un poco, de baño, cocina, biblioteca, despensa), a falta de uno en la cama o suelo y mi sueños lleno de libros.

 

La “casa” a la que espero no volver pronto, pero sé que tengo que volver algún día y quedarme en ella porque sería mi última “casa”. Una experiencia memorable de “casa” y que no tiene absolutamente ninguna de las “consideraciones”. Es la de mi llegada a Hanoi, Vietnam, aún torpe en esto de buscar “casa” y fue mi primera parada en el sudeste asiático, Llegué de Tokio a Hanoi a las 2 am, (vuelo barato de noche) y con booking en un hotel en el aeropuerto para la llegada. En el terminal no se veía hotel por ningún lado, pero había otro terminal más lejos así que tomé un taxi para que me llevara al hotel, dentro o cerca del recinto del aeropuerto, el taxista, un muchacho joven, muy amable no tenía ni idea que hubiese un hotel en el aeropuerto, preguntó a quien supiese y nadie sabía nada. Cómo a los 25 minutos de dar vueltas en taxi y preguntar me dijeron que había algo en el otro terminal, me explican pero no comprendí, -bien llévame ahí, le dije al taxista -solo necesito depositar los huesos y olvidarme del booking (otro error mío-. Me dejaron en el otro terminal y que preguntara por algo de dos consonantes, como SJ, PF, VM, ni las memoricé, me di vuelta dentro del terminal, vacío, algunos personajes durmiendo en el suelo, hasta que encontré una azafata que seguro que habla inglés, me llevó hasta un escritorio, -es acá- me dijo. Había una muchacha que dormía detrás de el escritorio. No comprendo, la muchacha se levanta y me abre una puerta. Ahí comprendí dentro había una cama angostísima. Entre la impresión y el agotamiento, el agotamiento superó a la impresión. Acepté, no había lugar para la maleta, la tuve que poner sobre la cama a los pies y acurrucarme. Una pieza o recinto 1.30mt de ancho x 2.50 de largo y 1.50 de alto, tenía que encogerme para entrar, no cabía de pie. Era literalmente una cama metida en un cubículo. El precio me lo dieron por 5 horas, a las 7 am tenía que salir, si te pasas se paga más y no era barato, le dije que me despertara a la hora. Igual puse alarma, pero con el extremo cansancio del día anterior quizás no la escucharía. Salir de Japón fue tremendo, tuve problemas en el aeropuerto, me llamaron por alto parlante y que fuera a mi “gate” de embarque inmediatamente, un policía me esperaba y me detuvo y no podía moverme hasta que me avisara, yo ni idea porqué, ni me explicaron nada, le preguntaba a la azafata del mesón qué pasa, sin respuesta, al final después de varios intentos e insistencia le saqué la información habían encontrado varios materiales explosivos en mi maleta. ¡¡Plop !!, normalmente no me habría preocupado, sin embargo, había comprado esa maleta tres días atrás, quizás por ahí venía con algo a propósito escondido, primera vez que la usaba y había botado la boleta para justificar su compra. El avión estaba todo embarcado esperándome y yo con un policía pegado. A la media hora de esto me dicen que todo estaba bien y que me embarcara, y la razón fueron 3 encendedores que por supuesto eran míos, le comenté que nunca me habían detenido por llevar encendedor en la maleta, ni siquiera el que llevo en la mochila dentro del avión….”son las políticas japonesas” me contestan. Más conexiones, primer pie en Asia, con cero experiencia en moverme, no encontrar el seguro booking del hotel ya a las 3 am estaba reventada….. deposité mis huesos y pude dormir cómo un tronco y por eso no quiero volver a esa “casa” tan pronto porque sería la última…. “fue estar dentro de un ataúd“

 

Una “casa monasterio ” budista, una maravilla, refinada, tradicional en kayosan, Japón, fue un hospedaje dentro un monasterio budista, pocos monasterios abren sus puertas a huéspedes, es una manera de financiarse y a su vez divulgar sus creencias. Situado sobre las montañas, en un pueblo budistas solamente para monjes, hay más de cien monasterios y otros tantos templos y no existe otra opción de alojamiento, tendrías que bajar en bus por una hora al primer pueblo. Esa “casa” llena de mística (y el pueblo), belleza, recogimiento, silencio y sobre todo se siente sofisticación. Afuera nevado, tiene un gran jardín “zen” hecho de piedrecillas grises oscuras, cada detalle impecable. Estaba con Sofía, mi hija, nuestro dormitorio en una pieza tradicional japonés con camas en el suelo, una mesa baja con cojines y un calentador de pies debajo de la mesa donde se toma té. Te dan un kimono cómo bata y una ropa naranja, (chaqueta y pantalones) con eso puesto puedes participar de ciertas plegarias dentro del monasterio. Participé en las plegarias con los monjes a 5:30 am, fue muy alucinante, por sí misma y más aún los mantras me eran totalmente familiares, había participado en un grupo budistas en Chile por un tiempo y acá se repetían esos los mantras…. que impresión…. Luego el desayuno todos juntos con sus ritos y orden para servirse y comer en silencio, la Sofia no desayunó nunca, era a las 6:30 am. En esta estadía con la Sofia nos matábamos de la risa (solo en la pieza) por las peculiaridades y rarezas de la casa nunca vista, las que más abajo relato

 
 
 

“Los baños” el de esta casa son el “tradicional japones”. Fuera de la pieza, una zona de lavarse las manos, dientes y el pelo que te lo lavas con tiestos, (vi que lo hacían), esta zona es común, abierta, al final del pasillo y son advertidos antes para no llevarte sorpresas.

 
IMG_5306 (2).jpg
 
 
 

“las pantuflas de baño”, ya que nunca se entra a las casas con zapatos y están las “pantuflas”, pero en esta y otras “ casas” tradicionales son muchas las pantuflas y hay que cambiarse dentro de la casa una diferente para ir al retrete, otra para ir al “baño común,” otra para el comedor o cocina, aveces son cuatro diferentes pantuflas dentro de un casa. Las hay de madera, plásticas, de lona, me confundía me ponía la del comedor y me iba a la pieza sin cambiármelas y así… había que concentrarse eran tanto esto que empecé a sacarle fotos…. un chiste…. y la original es de madera !!!

 
IMG_5320.jpeg
 

“Los Retretes”. luego hay una zona de “retretes” y pantuflas diferentes para entrar. Ya venía con ataques de risas por los retretes japoneses que me habían tocado previamente, pero los de esta “casa monasterio” fueron los más espectaculares. Hay un manual en japonés e inglés en el brazo al costado del retrete con instrucciones para su uso…… qué mejor uso que evacuar pronto tus necesidades básicas y listo, no le veo más asunto. NOP los japoneses han desarrollado el “retrete que brinda placer”. Los manuales nada de simple de comprenderlo y apretar botones, salen choros de agua y según el botón es dirección que salen, en algunos puedes pedir la temperatura del agua del chorro….. jajaja… otros botones nunca los comprendí…. un desastre, nunca jamás le achunté a nada, puras risas y salir con el poto mojado por todos lados…. al final de mi pasada por Japón nunca los usé o jugué más con los botones, volví a lo conocido y seguro papel higiénico….jajaja. Hay con el asiento que son o acolchadas o directamente calientitas….. Una vez en otro lugar que caminé con mucho frío llego al baño hacer pipí y sentarse en el retrete de asiento calentita fue una agradable sorpresa tenía el traste entumido y me quedé un rato extra para recalentar esa parte del cuerpo. jajajaja. Es tema frecuente de comentar entre los turistas, los “retretes” y ninguno comprende el manual y a todos les causa mucha risa. También están los más opuesto “retrete original japonés” aviso que ponen en la puerta de afuera y es lisa y llanamente un hoyo en el suelo donde para las mujeres le es más complicado, obvio que es Japón y son impecables, elegantes y bien diseñados, pero un hoyo.

 
 

No hay duchas en los baños japoneses. Son los “Baños comunes o públicos”. el del monasterio abre entre 3 y 5 pm hay unos para hombres y otros para mujeres. ¡¡Plop!! primera vez un “baño comunitario” lo que significa una piscina tibia, y es la única manera de lavarte el cuerpo. Podía pasar un par de días sin bañarme sin ningún problema, pero la curiosidad me carcomía de cómo funciona el sistema. Me asomé al recinto, no había nadie, bien es mi hora, y me metí con traje de baño derecho al agua, calientita, un jacuzzi, sin chorros. Luego llegaron dos mujeres japonesas desnudas de unos 40 años, se manguerean afuera y se lavan el cuerpo, hay muchos tiestos y baldes que se usan también hay jabón, se enjuagan y se meten al agua y no paran de conversar. Estando en una isla enana de “Naoshina” y lejana en el hostal básico donde no había duchas, las duchas la implementan para los extranjeros, aunque hoy en día son comunes en las construcciones modernas, solo en pueblos alejados encuentra encontrarlas o si bien optas por alojamiento tradicional japonés. En el caserío había un “baño público” donde uno se podía ir uno a bañar. Me sobraba el tiempo en las tardes ya que oscurecía a la 4 pm, era enero, en ese caserío de 6 cuadras y 4 grados de temperatura. Partí el primer día, quedaba a dos cuadras y se paga poco, fui más por curiosidad, por el frio y matar el tiempo mas que por aseo personal. En el vestidor poniéndome el traje de baño veo un letrero que no se puede usar traje baño, ahí supe que en ninguno. El primero del monasterio entré cuando no había nadie y ningún letrero y no lo sabía. Acá Pufff tragué saliva, hummmm empelotarme ? no me es cómodo, y tampoco me sentía bien con mi cuerpo con kilos de más ….. me costo superar LA PALABRA PUDOR, me dí unos minutos, respiré, me animé y a despojarme de una del traje de baño y del pudor para guardarlos en el casillero del camarín. Sofia, no estaba en la isla conmigo, no me imagino, ni ella, ni yo, ambas desnudas juntas, solo la idea me removía, porque el pudor ahí es inquebrantable por ambas partes. Entré en la sala bastante grande y luminosa con una gran tina y me metí al agua. Habían 3 mujeres jóvenes japones conversando, al meterme a la tina me miraron con ojos tremendos, de rasgados pasaron a redondos, bien dije, -es raro ver a una extranjera en un baño público de una aldeíta remota-. Luego entró una viejita de unos 80 años, se lava afuera, se manguerea, enjabona, enjuaga, todo un orden y rito y se mete al agua, luego entra otra viejita más y el mismo rito y me cae la teja. Hay que lavarse antes de entrar al agua, ….obvio…. y por eso los ojos redondos de las primeras mujeres. Metidas de pata, la primera, el traje de baño, la segunda, no asearme antes de meterme al agua, ni al salirme. !! jajaja !!! fui todos los días ya con la rutina aprendida y el PUDOR superado. Los baños comunitarios es el centro social, se conversa mucho, punto de encuentro de familias, amigos. Ese baño era especial porque lo diseño un artista conocido, la isla esta dedica al arte moderno con museos, talleres y razón de estar allá. El diseño exterior del lugar raro nada especial, diferente, enfin, pero lo que sí era tema el diseño de las baldosas de la tina, era más bien una piscina de 5 x 8 mt. Se me entró el habla, una forma de decir, porque con quién hablar… pornografía pura….. en ese pueblo !!!, con esas viejitas ancianas…… pornografía de alto calibre……. !!!! es llamado “erotic art”, muy refinado en sus de colores y dibujos, solo muy inesperado. No se puede sacar fotos obviamente y las de abajo son del monasterio a lo paparazzi,

 
 
IMG_5315.jpg



Terminada las observaciones y aprendizajes del uso de retretes y baños públicos japoneses, vuelvo al monasterio. Una casa mística, no es acogedora, es fría y perfecta donde todos se mueven en silencio, se come en silencio, es una exigencia de la estadía. Me hubiese gustado quedarme por más tiempo, (un poco más ya que era muy caro) pero estábamos de viaje con ella y teníamos los tiempos justos ya que regresaba a San Francisco, donde vivía. En esta casa  fue estar lo más cercano al cielo. 


relato estas dos “casas” a propósito en este orden  -no es cronológico, solo unas semanas aparte-       

  pasar de estar dentro del ataúd para luego estar cerca del cielo   



La “casa musulmán” de Kuala Lumpur, Malasia, con Peter en un barrio musulmán conservador y caímos en una casa musulmán por varios días, lo hicimos por booking, que detalles de la casa y sus hábitos no los sabes, veníamos de Nepal, y teníamos que estar cerca de la embajada de Brunei para sacar visa a ese país y toma más de 3 días el trámite razón del booking en ese lugar. Fue otro impacto, en la pieza con Corán en la mesa, una flecha verde en el techo con la indicación de la Meca y alfombra y ropa de rezo. Afuera una sala de rezo para las oraciones diarias que son cinco al día. Todas las mujeres del personal vestidas con velos tapando parte de la cara. El trato hosco cómo en ninguna parte he tenido, son discriminatorios, si te están atendiendo en recepción y entra un musulmán te dejan a medio atender y lo atienden a ellos, ningún buen día o gracias te responden. Había un aviso pegado afuera del ascensor que está prohibido burlarse del personal. El barrio lo mismo, comer o comprar alguna necesidad de trato hosco, cero atención y cero cerveza en cuadras. Otra casa que no volvería.

 
 

Los “dormitorios” o “ dorm”. A éstas tampoco les puedo llamar “casas” y son piezas con varias camas y cae quien cae a tu lado, son muy comunes por lo baratas para los “ backpacker” (mochilero) que no entro en la categoría, sí, ando con mochila y viajo, pero mi presupuesto es algo mejor que el de los jóvenes de 20 años. No había estado en uno desde hace unos 35 años que fue en Nueva York, pero a esa edad y con un presupuesto correspondiente a esa edad, es bienvenido, sin embargo, no me fue cómoda del todo aún a los 20 años y tantos. En Colombo, Sri Lanka donde casi todo fue malo y ya relatado, un país barato, pero al momento de la voz turista todo sube en un 200%, había tenido una mala experiencia que ya relaté la primera noche a mi llegada a Colombo y estaba ya harta. A primera hora dejé ese horrible hotel de la primera noche y caminé por el barrio turístico en busca de algo decente al menos para mejorar el ánimo, vi uno precioso, moderno, “look” europeo nórdico, muebles tipo ikea, todo chic y sofisticado, me encantó. Al preguntar por el valor de la pieza resultó ser muy cara, pero el recepcionista vio mi cara de agotada, más bien mal humorada, que me ofreció una pieza que estaba recién terminada de una reparación y aún no habían llegado todos los muebles, por eso no se ofrece, me la mostraron, un lujo, no lujosa, sino sencilla, de buen gusto, me dio un precio razonable y feliz me quedé ahí, pedí una silla de velador y no necesité más. Cuando regresé a Colombo desLos “dormitorios” o “ dorm”. A éstas tampoco les puedo llamar “casas” y son piezas con varias camas y cae quien cae a tu lado, son muy comunes por lo baratas para los “ backpacker” (mochilero) que no entro en la categoría, sí, ando con mochila y viajo, pero mi presupuesto es algo mejor que el de los jóvenes de 20 años. No había estado en uno desde hace unos 35 años que fue en Nueva York, pero a esa edad y con un presupuesto correspondiente a esa edad, es bienvenido, sin embargo, no me fue cómoda del todo aún a los 20 años y tantos. En Colombo, Sri Lanka donde casi todo fue malo y ya relatado, un país barato, pero al momento de la voz turista todo sube en un 200%, había tenido una mala experiencia que ya relaté la primera noche a mi llegada a Colombo y estaba ya harta. A primera hora dejé ese horrible hotel de la primera noche y caminé por el barrio turístico en busca de algo decente al menos para mejorar el ánimo, vi uno precioso, moderno, “look” europeo nórdico, muebles tipo ikea, todo chic y sofisticado, me encantó. Al preguntar por el valor de la pieza resultó ser muy cara, pero el recepcionista vio mi cara de agotada, más bien mal humorada, que me ofreció una pieza que estaba recién terminada de una reparación y aún no habían llegado todos los muebles, por eso no se ofrece, me la mostraron, un lujo, no lujosa, sino sencilla, de buen gusto, me dio un precio razonable y feliz me quedé ahí, pedí una silla de velador y no necesité más. Cuando regresé a Colombo después de 5 semanas de recorrer el país, me fui derecho al hotel, no había pieza cómo la anterior y me ofrecieron un “dorm”,lo fui a ver porque estaba harta de Shi Lanka, contaba las horas para partir y quería estar al menos con agrado y ese hotel era top. Tres camarotes, 6 personas me pareció impecable, ordenado, de tremendos plumones blancos, cada cama con una luz y enchufes incorporado en tu cabecera, una cortina para cerrar tu cama y quedar en privacidad, debajo de la cama cajones con llaves para dejar tus cosas, los que sí era mixto, eso me dio cosa…. Al final lo tomé. Hice todas las cosa mal, para la noche empezaron a llegar mis compañeros de pieza, jóvenes, ni los miré, yo tendida en mi cama haciendo mis órdenes de papeles, platas, mapas, llegó la hora de dormir puse una película en mi pc con audífonos, nunca había usado audífonos en el pc, no había estado en esas situaciones de compartir pieza.Ya todo oscuro y la pieza llena al rato una mujer me abre la cortina y me pide que me ponga los audífonos que se escucha todo¡¡ plop,!! los tenía puestos, pero no bien conectados ….. Sorry…  más tarde otro personaje me corre la cortina y me pide que por favor me dé vueltas porque no lo dejan dormir mis ronquidos… Sorry….. Me daba vergüenza mirarle a la cara al otro día, esperé que se fueran además era una vieja que les doblaba la edad y no cómodo para ellos de cambiarse ropa, etc… , menos mal que cambian los vecinos de pieza cada día, y nervio dormir de nuevo, ya sé de los audífonos, pero que hago con el ronquido. El tercer día partía al amanecer rumbo a Nepal, tenía que levantarme a las 5:30 ¡¡puf!!  cómo hacerlo sin meter bulla, aunque dejara la mochila lista así y todo hay que moverse, obvio que terminé despertando a todos…. Sorry again…. pués de 5 semanas de recorrer el país, me fui derecho al hotel, no había pieza cómo la anterior y me ofrecieron un “dorm”, lo fui a ver porque estaba harta de Sri Lanka, contaba las horas para partir y quería estar al menos con agrado y ese hotel era top. Tres camarotes, 6 personas me pareció impecable, ordenado, de tremendos plumones blancos, cada cama con una luz y enchufes incorporado en tu cabecera, una cortina para cerrar tu cama y quedar en privacidad, debajo de la cama cajones con llaves para dejar tus cosas, los que sí era mixto, eso me dio cosa…. Al final lo tomé. Hice todas las cosa mal, para la noche empezaron a llegar mis compañeros de pieza, jóvenes, ni los miré, yo tendida en mi cama haciendo mis órdenes de papeles, platas, mapas, llegó la hora de dormir puse una película en mi pc con audífonos, nunca había usado audífonos en el pc, no había estado en esas situaciones de compartir pieza. Ya todo oscuro y la pieza llena al rato una mujer me abre la cortina y me pide que me ponga los audífonos que se escucha todo¡¡ plop,!! los tenía puestos, pero no bien conectados ….. Sorry…  más tarde otro personaje me corre la cortina y me pide que por favor me dé vueltas porque no lo dejan dormir mis ronquidos… Sorry….. Me daba vergüenza mirarle a la cara al otro día, esperé que se fueran además era una vieja que les doblaba la edad y no cómodo para ellos de cambiarse ropa, etc… , menos mal que cambian los vecinos de pieza cada día, y nervio dormir de nuevo, ya sé de los audífonos, pero que hago con el ronquido. El tercer día partía al amanecer rumbo a Nepal, tenía que levantarme a las 5:30 ¡¡puf!!  cómo hacerlo sin meter bulla, aunque dejara la mochila lista así y todo hay que moverse, obvio que terminé despertando a todos…. Sorry again…

Caí en otro en Sihanoukville, Cambodia, fue el resultado de absolutamente cuando todas las condiciones que se dieron fueron en adversidad, y ya a las 22:00 pm, cansada de un viaje con combinaciones en dos buses, más de 12 horas de viaje y había cruzado casi la mitad del país. El chofer del tuk tuk ya sin más que hacer conmigo por la suma de adversidades inesperadas, me dice que conoce un lugar de “ backpacker” , fue una salvación y agradecida. Está vez con experiencia, al correr mi cortina en la mañana ya que había llegada cómo a las 11 de la noche y no me habían visto, sentí que 3 pares de ojos se posaban en mí, y no pudieron disimular su cara ..¡¡ una vieja durmiendo acá  !!  

Durante el Covid en Tailandia, llegué a la mejor combinación ya que no hay turistas y necesitaba estar por fuerza mayor, (médicas), en Koh Samui y Bangkok y por pandemia muchos hoteles están cerrados y caí en Koh Samui en uno que me ofreció el “dorm” a un excelente precio y me lo dejaba privado, ósea 6 camas para mí y nadie más, ya sabiendo esto y por dato hice lo mismo en Bangkok y llegué a DPM. pregunto al argentino encargado que es de DPM, su respuesta con una sonrisa “ De Puta Madre”, inolvidable !!.

fotos de Colombo, un “dorm” moderno y top, pero no para “golden age”, solo salva el instante.

 

Despacho de la isla de Koh Tao, Tailandia, es el lugar donde más he estado mayormente durante la pandemia. La “casa” de más larga estadía, completaré más de un año en esta “casa” con algunas escapadas. Las “consideraciones” en su mayoría no las tengo, “ minimarket” lejos, pero me salva un escuela de buceo a 50 metros que tiene restaurante aún abierto para omelette y cerveza en caso de. “Cortinas“, tengo 4 ventanas inútiles de celosías que no abren, las cortinas todas de diferentes diseños, flores, rayas, verdes, moradas un mosaico, pero cuatro ventanas, una en cada muro, pieza iluminada natural todo el día igual que el baño, “Enchufes”, tengo uno, a la altura del interruptor de la luz, ósea aún 1.20 mt del suelo, inútil y conseguir una zapatilla que funcione me ha tomado su tiempo y varios recambios. “Ampolletas”, una, inútil para leer, mi lámpara con que viajo la conecto al pc, salva. “Almohadas“ terminé por comprarme una ya que estaría largo. “Velador” no cerca de la cama, arrimado al muro pero sirve. A parte de las “consideraciones” carentes se suma que no tengo agua caliente - clima tropical y ya acostumbrada-,  ni aire acondicionado, - el ventilador de pedestal que lo acarreo conmigo hasta el balcón- ni refrigerador, solo tengo un hervidor que si me salva y me aporta tantos cafés como quiera en el día y hierbo el agua para tomar. El personal se ha despedido por falta de clientes, normalmente soy la única en los últimos 7 meses. Housekeeping no hay, hay que ir a pedir sábanas y las pones tú, sábanas que no se combinan y cuando me dan de diseños del “Pato Donald o peor”, me duelen los ojos, pero el inglés de la dueña es tan insuficiente que mejor dejárselas que tratar de explicar que te de otro diseño, el baño yo lo hago y arreglo el lavamanos a cada tanto que se rompe. La recepcionista o la dueña, una vieja de 100 años que no habla inglés y la recepción que siempre ha sido mi punto de contacto, ayuda y consultas varias, no existe y tampoco por todo esto no es una “ganga”, pero bastante razonable. El porqué de esta “casa” que se ve tan precaria y mi larga estadía en ella, es donde está, su ubicación en la playa, con la arena a los pies, el mar a 10 pasos contados, con puesta de sol desde mi balcón, una línea de palmeras entre medio, nado todo los días y no cierro nunca la puerta, es seguro, es silenciosa esta parte de la playa, está retirada de la actividad. ‘El balcón” donde pasó casi el día, escribo, edito las fotos y es mi centro de operación social, converso con el que pasa por la playa, con los pescadores que ponen sus redes, los paseadores de “perros felices” como son acá y obvio seco la ropa. Adopté temporalmente un perrito, lo llamé “gringa” hasta que aparecieron sus dueños. Y el broche de oro fue que me conseguí una vieja parrilla así que compro pescados frescos en el muelle y hago ”mis parrilladas” invitando a algún conocido. Caen esporádicamente turistas a estas cabañas y son generalmente jóvenes que se arrancan de Bangkok en las festividades o ahora que se trabaja “ on line”  por el último rebrote del virus. Hace unas semanas llegó una pareja que trabajan desde su balcón al lado mio y nos hemos hecho buenos vecinos. Me he auto dominado la “alcaldesa de las cabañas” y me presento como tal al que llega, le doy una bienvenida invitándolos a la puesta de sol en mi balcón con una cerveza y siempre resulta ser la primera de muchas cenas y paseos compartidos posteriormente… Hace unos días le arrendé una bicicleta a un amigo burmes que me alivia el caminar mucho, hasta tengo mi propia escoba asiática, bien inútil.

la recepción, con ella poco nos entendemos, la almohada, creo que lo único que he comprado de no ser primera necesidad, la “gringa” que me roba mi silla, con mis amigos burmeses que me facilitaron una parrilla, y recién incorporé una bicicleta, amigos más a largo plazo que recibo en casa con asados.

 

Esta “casa” es demasiado maravillosa, la casa en sí y sin las “consideraciones” no vale nada, es solo donde está anclada.

Peque Canas